Señor Service / Bruised SpringsTeen son proyectos en solitario de Umberto Pasinetti, músico italiano vinculado a Turín. El proyecto comenzó alrededor de 2019 y anteriormente Pasinetti formó parte del sello/proyecto Pampsychia.
Su propia descripción es deliberadamente humorística —algo así como “musical adventures 100% certified always satisfying”—, pero detrás hay una propuesta bastante definida: música electrónica experimental, síntesis FM, plunderphonics, ambient, spoken word, pequeños relatos sonoros y una estética de videojuego extraño.
¿A qué suena?. Lo interesante de Señor Service es que no parece buscar la abstracción experimental “seria” o puramente académica. Su música tiene un componente lúdico, narrativo muy extraño al crear pequeños universos sonoros que parecen tener una historia que nunca termina de contarse. Síntesis FM y sonidos electrónicos de aspecto digital; plunderphonics y manipulación de materiales encontrados; ambient y pequeñas composiciones; voces y spoken word; sonidos que recuerdan a bandas sonoras de videojuegos; ritmos quebrados y estructuras poco convencionales; field recordings; una mezcla de melodías dulces con sonidos deliberadamente raros; construcción de micro-mundos imaginarios.
Artetetra describe su música como una especie de relato sonoro en el que aparecen criaturas, lugares, objetos, estados de la materia y situaciones fantásticas, combinados de manera aleatoria.
Y una reseña de The Quietus sobre el split Reincanto / Real Bwoy la caracteriza como una especie de mundo de criaturas post-humanas: sintetizadores, campanas, instrumentos que recuerdan a flautas, ritmos irregulares y fragmentos de voz.
KALOZIN es el nombre artístico de Kaloan Meenochite, artista multidisciplinar brasileñe nacide en São Carlos y actualmente radicade en Berlín. Su propuesta se mueve entre la música electrónica experimental, el performance y la investigación de las raíces sonoras latinoamericanas. Más que buscar encajar en un género concreto, KALOZIN utiliza la electrónica como una herramienta para desmontar, transformar y volver a imaginar diferentes tradiciones musicales brasileñas.
Uno de los aspectos más interesantes de su trabajo es la manera en que combina ritmos populares de Brasil —como pisadinha, arrocha, brega funk, baile funk y tecnobrega— con percusiones poco convencionales, samples, grabaciones de campo, sintetizadores y efectos. El resultado es una música física y muy rítmica, pero al mismo tiempo extraña, experimental y difícil de clasificar.
Su álbum Pindorama X700, publicado en 2024, representa especialmente bien esta filosofía. El disco toma elementos de la música electrónica brasileña contemporánea y los descompone para construir un paisaje sonoro propio. Temas como “Juçara Chapada”, “Babaçu nu Brega” o “Arrocha mamãe!” muestran ese diálogo entre tradición y futurismo, con ritmos quebrados, percusión en capas y sonidos electrónicos hipnóticos. El propio título del álbum conecta la tecnología —el “X700” hace referencia a un popular modelo de teclado— con “Pindorama”, nombre de raíz tupí asociado al territorio brasileño anterior a la colonización.
Otro trabajo fundamental es Prakatun (2024), donde KALOZIN profundiza en la percusión y en influencias afrobrasileñas. El proyecto utiliza sonidos de instrumentos como pandeiro, atabaque, triángulo, berimbau, agogô y cuíca, combinándolos con samples, efectos y elementos del baile funk. La propuesta no se limita a reproducir estas tradiciones: intenta ponerlas en un contexto electrónico contemporáneo y reivindicar su dimensión cultural y política.
La dimensión performativa también es esencial. Sus directos incorporan sensores de movimiento, controladores, máquinas de samples, sintetizadores y procesadores de efectos, de modo que el movimiento corporal puede convertirse directamente en sonido. Los trajes y la puesta en escena forman parte de la experiencia artística, haciendo que KALOZIN funcione tanto como músique como performer.
La mayor virtud de KALOZIN es su capacidad para convertir la identidad cultural en materia prima de experimentación, evitando tanto la reproducción nostálgica del folclore como la electrónica genérica. Su música puede resultar desafiante para quien busque estructuras convencionales, pero precisamente ahí reside buena parte de su atractivo: hay una sensación constante de descubrimiento, de ritmo deformado y de sonidos que parecen proceder simultáneamente de una fiesta brasileña, un laboratorio electrónico y un ritual futurista.
Además, su trayectoria demuestra una clara vocación internacional. Su música ha aparecido en sellos de distintos países y ha sido programada por plataformas y emisoras especializadas en música experimental; también mantiene una actividad como DJ, performer y presentadore de radio.